El futuro de nuestras ciudades, una nueva co-producción.
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El futuro de nuestras ciudades, una nueva co-producción.

El futuro de nuestras ciudades, una nueva co-producción.

Inspirados en la Jornada “Plans de Ciutat” Alicante (Mayo 2016).

“Cuando lo viejo no termina de morir, y lo nuevo no termina de nacer, en esas sombras, nacen los monstruos”.

Vivimos un cambio de era, sabemos que nuestra sociedad va a cambiar, aunque no sabemos muy bien cómo. Lo cierto es que el futuro de nuestras ciudades, de nuestros territorios, se alimenta de la incertidumbre. Desaparecen las mayorías políticas y somos conscientes de que tenemos que enfrentarnos a gestionar la escasez, y ello requiere de acuerdos que aglutinen compromisos.

Si analizamos cual es el mejor recurso que tiene un territorio y que no tienen los demás, lo que lo hace genuino y valioso, este recurso son sus personas, ellas son su Capital Social. Aprovechar esta fortaleza requiere de un nuevo escenario de deliberación y aprendizaje que genere una nueva cultura basada en la escucha, la implicación y la cooperación, que tenga en cuenta todas las perspectivas e intereses que se enfoquen en un crecimiento sostenible e integrador.

En este nuevo escenario los territorios van a competir entre sí, y el que quiera ser protagonista de su futuro tendrá que saber “quien” quiere ser, tener clara una visión de su futuro, y establecer sus estrategias de competitividad y atractividad para aspirar a convertirse en un entorno vibrante y creativo, donde el talento tenga los recursos, y la inversión el ecosistema para aflorar las oportunidades.

Para ello necesitamos diseñar un “plan” que parta de nuestra más íntima identidad y de una visión ambiciosa del futuro que queremos. Definir unos grandes retos que serán las grandes líneas estratégicas de las que emergerán los nuevos planes y proyectos. Y para ello necesitamos cuestionar las dinámicas y modelos de gestión, analizar las funciones y procesos para hacer una administración más óptima y rentable, que integre sin pánico la tecnología y la necesaria salida de la “zona de confort” que nos facilite el aprendizaje y el desarrollo de un nuevo modelo de compromiso que convierta nuestros ayuntamientos en catalizadores reales de las nuevas soluciones, en “palancas” creadoras de oportunidades de futuro.

Necesitamos abrirnos a explorar tendencias y poner en valor nuestros recursos y talento, para convertir las amenazas en oportunidades, y para ello es fundamental impulsar una participación ciudadana rentable política, social, técnica y económicamente. Necesitamos líderes facilitadores que movilicen voluntades y compromisos, para ganarnos el futuro desde una visión compartida del territorio, que nos dote de capacidad de resiliencia, para ser fuertes y capaces frente a las adversidades, para crecer de manera inteligente.

Desde nuestro sentimiento de pertenencia a “nuestra tierra” preguntémonos, ¿de qué nos sentimos orgullosos?, ¿qué soñamos?, ¿cómo queremos que sea la ciudad, el territorio, que hereden nuestros hijos e hijas?. Tenemos las capacidades para hacerlo realidad, la amenaza solo es no tener la voluntad de hacerlo para todos, y juntos.

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